domingo, 16 de diciembre de 2018


Por medio de este espacio, mi primer blogger, me gustaría hacer remembranza de una gran mujer, una religiosa entregada al servicio de los jóvenes mas pobres. Su nombre Sor María Narisi, en la comunidad de religiosa, a simple vista no se sabía cuál era su función. Se distinguía por su variado ritmo, siempre caminando y de una forma rápida, pero perennemente rodeada de gente que solicitaba de ella algún favor, como si estuviese resolviendo simultáneamente un sinfín de cosas. Desde que se levantaba no se la veía quieta. Se alzaba de la mesa en el desayuno, terminaba el ultimo bocado andando; se escuchaba gente que la requerían, que la llamaban fuerte si no la veían salir. Entraba y salía de casa frecuentemente. 
Vivió su vocación misionera entre los indígenas venezolanos del Amazonas, y es allí donde tuve contacto con ella. Su historia es una lección de vida hoy, muy especialmente en las circunstancias que atraviesa el país en estas primeras décadas  del siglo XXI.
Iré presentando episodios,   anécdotas de mi experiencia al lado de esta gran maestra del servicio y de entrega a los mas necesitados.

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