RESARCIR EL DAÑO
El trabajo que
llevaba adelante Sor María Narisis en relación a la defensa de los derechos de
los pueblos indígenas que ella atendía o que al conocer su fama se le acercaban
para solicitar su intervención, no solo consistía en escuchar y ser defensora
de las violaciones y trasgresiones a esos derechos, sino que además hacia un
esfuerzo para que de alguna manera se reparara el daño causado. Les cuento una
de esas anécdotas en las que queda claro lo que digo.
En la comunidad de Atabapo había un joven al cual apodaban
Tito, esta vez él será la victima de La Guardia Nacional.
A mediado de las once de la noche, Tito pasó por la plaza Bolívar rumbo a su casa, lo
ven unos guardias, los cuales se encontraban aburridos y ociosos sin nada que
hacer, lo agarran y se divirtieron cruelmente dándole una paliza solo para pasar el tiempo y sin ningún otro
motivo. Esta golpiza le causó, aparte de los hematomas y fuertes dolores en
todo su cuerpo, la fractura de sus dientes delanteros, ¿Por qué? Nadie lo sabe.
El joven fue a poner
la denuncia ante el comité de los DDHH, que dirigía Sor María. Esta práctica de
abuso, violencia, arbitrariedades, malos tratos ya se había hecho costumbre
entre los integrantes de este Órgano del Estado. Sor María,
fue a Puerto Ayacucho y habló con el
General, el cual le atendió muy bien y le dice que hable con el médico para la
cotización del arreglo. De inmediato el médico se puso a la orden. Al poco
tiempo todo estaba listo.
El Medico arreglo toda la dentadura de Tito, no solamente
las que le fracturaron a causa de la golpiza propinada por estos individuos. A todas estas, Tito, tenía muchos problemas con su
dentadura completamente dañada. Una
vez hecho el diagnostico, se pusieron manos
a la obra. Listo todo el trabajo
odontológico, el médico le dio la facturara
a Sor María. Ella se la llevó al general
quien pagó de inmediato la totalidad del
trabajo. El General descontó de sus sueldos, todo a los guardias involucrados en el hecho.
Ahora bromeando le decimos a Tito: "¡bendita paliza Tito para
tener la boca bien arreglada! ¿No te parece?"
A Dios gracias, todo
salió bien, en el caso de Tito se logró indemnizar el daño causado. Los
guardias, desde ese entonces, miran con mucha seriedad a Sor María. Es lógico, les
coloco en evidencia su mal proceder y los excesos cometidos, pero, para Sor María, ¡lo justo es justo!
DE SEGURO, COMO LE DOLIÓ EN EL BOLSILLO, LO PENSARAN DOS VECES PARA ABUSAR..
ResponderBorrar